¿Pero para qué pensar? Si ahora estamos saciando la sed de nuestros cuerpos, brindándole placer a nuestras almas, dejando ser a nuestro instinto. No hace falta pensar para esto, tan sólo dejarnos llevar por el momento, que puede ser más que un momento, si quisiéramos pueden ser los mejores instantes de nuestras vidas, hasta puede ser posible resumir nuestras vidas a estos salvajes momentos de obscenidad.
Publicado el 29/01/2011 a las 02:33. Categorias: Frases y textos, Lecturas



